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 | Por El Obispo Edward C. Malesic

Encuesta revela las motivaciones de quienes exploran y abrazan la fe católica

Quizás ustedes hayan escuchado que la Diócesis de Cleveland tuvo un número muy elevado de personas que entraron en plena comunión con la Iglesia católica esta pasada Pascua: 1.029, para ser exactos.

Ese total incluye 491 catecúmenos, es decir, aquellos que aún no están bautizados, y 538 candidatos que habían sido bautizados en comunidades cristianas no católicas. Este año, fueron recibidas en la Iglesia alrededor de 200 personas más que en 2025.

¿Qué está atrayendo a estos nuevos católicos a nuestra hermosa fe?

La Arquidiócesis de Chicago realizó una encuesta desde finales de febrero hasta mayo para responder a esa pregunta. Participaron veinte diócesis de todo el país, desde Los Ángeles hasta Nueva York y Miami, incluida Cleveland. En total, el número de respuestas superó las 2.000. Me alegran profundamente los resultados, y espero que ustedes también los encuentren alentadores.

Según la encuesta, las motivaciones de los participantes para explorar nuestra fe católica generalmente se agruparon en dos categorías principales y una tercera categoría menor:


 

1) Quienes experimentaban una “hambre personal” de bondad, verdad, paz interior, alegría y propósito, con las siguientes afirmaciones ocupando los primeros lugares:

a. Interés en explorar una relación más profunda con Dios (82 %)

b. Deseo de crecer en bondad y virtud (77 %)

c. Anhelo de una comprensión más profunda de la verdad (76 %)

d. Deseo de un mayor sentido de paz interior (72 %)

e. Exploración de la existencia de Dios y/o de la persona de Jesucristo (72 %)

2) Quienes estaban interesados en la “Iglesia institucional” se sentían motivados por una búsqueda de la verdad y atraídos por la liturgia de la Iglesia y la sabiduría de los 2.000 años de la fe católica, con las siguientes afirmaciones ocupando el segundo lugar en la encuesta:

a. Atracción por la liturgia sagrada en la oración católica, los ritos y los sacramentos (68 %)

b. Deseo de descubrir una alegría más profunda y una felicidad duradera (66 %)

c. Atracción por la continuidad de la tradición de la Iglesia a lo largo de los siglos (66 %)

d. Atracción por la sabiduría de una Iglesia de 2.000 años para orientar la vida (65 %)

e. Interés en explorar el propósito último de la vida (64 %)

3) Quienes se sentían atraídos por la comunidad eclesial y por el ejemplo positivo de los católicos, con las siguientes afirmaciones elegidas por más de la mitad de los participantes:

a. Atracción por la posibilidad de pertenecer a una comunidad eclesial que une a creyentes de todo el mundo y a través de las generaciones (56 %)

b. Búsqueda de pertenencia y relaciones más significativas (56 %)

c. Inspiración proveniente del ejemplo positivo de familiares, amigos o personas cercanas que son católicos y viven auténticamente su fe (55 %)

d. Deseo de sanación o redención ante un desafío personal (51 %)

Aproximadamente el 30 % de los participantes no tenían ninguna afiliación religiosa antes de decidir convertirse a la fe católica, y el resto se dividía entre católicos que completaban sus sacramentos y personas provenientes de otras confesiones cristianas.

Pensé que sería útil compartir lo que los participantes dijeron que inicialmente los atrajo a la fe católica, dado que la evangelización fue una parte clave de la carta pastoral que publiqué en diciembre de 2024. En ella, invité a todos a considerar su propia historia de fe: cuando experimentaron que Dios los salvaba de la desesperación; cuando sintieron de verdad cuánto los amaba; cuando su luz les mostró el camino en medio de la oscuridad; o cuando supieron que sus pecados habían sido perdonados. Y luego, a compartir esa historia con los demás.

Me alegró leer que un tercio de los participantes en la encuesta dijo que fue invitado a una Misa católica por un amigo, cónyuge, hermano o mentor católico, y otro 21 % señaló que fue invitado por un católico a otra experiencia de fe. Como dije en la carta, la capacidad de dar testimonio personal de la acción de Dios en nuestras vidas es fundamental para la salud de la Iglesia. Más aún, es esencial invitar a otros a experimentar lo que nosotros hemos recibido: Jesús está vivo y presente en la Iglesia — en sus sacramentos, en su Palabra proclamada y en su pueblo.

Por último, en las preguntas abiertas de la encuesta, muchos participantes describieron haber experimentado a la Iglesia como una fuente de estabilidad y esperanza en un mundo cada vez más incierto e incluso caótico.

¿Cómo ven ustedes a la Iglesia? ¿Cómo sienten su fe? Yo veo a la Iglesia como una familia de fe, discípulos entregados de Jesucristo, y reconozco que la fe en Cristo es un don extraordinario de Dios. La fe en Cristo nos conduce al cielo, donde nuestro destino es ser hechos santos. Por eso, den testimonio de su fe con su vida; cuenten a otros su historia de encuentro con Jesús; y, aun si son católicos devotos de toda la vida, espero que esta columna les recuerde el gran tesoro que tenemos como católicos, un tesoro que debe ser apreciado y compartido.

Que Dios los bendiga a ustedes y a quienes aman.


El Obispo Edward C. Malesic es el 12 o obispo de la Diócesis Católica de Cleveland.

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